lunes, 24 de mayo de 2010

Poema Elogio De La Mujer Chiquita de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

      Biografía

       Juan Ruíz, mejor conocido por El Arcipreste de Hita, vivió a mediados del siglo XIV, de acuerdo a los datos cronológicos de las publicaciones de sus libros, nunca pudo concretarse el año de nacimiento ni el de su muerte, ni siquiera pudo ubicarse el lugar exacto de su nacimiento, sospechando unos que fue Alcalá de Henares y otros la ciudad de Guadalajara.

Poema Elogio De La Mujer Chiquita de Juan Ruíz, Arcipreste de Hita
Quiero abreviar, señores, esta predicación


porque siempre gusté de pequeño sermón

y de mujer pequeña y de breve razón,

pues lo poco y bien dicho queda en el corazón.

De quien mucho habla, ríen; quien mucho ríe es loco;

hay en la mujer chica amor grande y no poco.

Cambié grandes por chicas, mas las chicas no troco.

Quien da chica por grande se arrepiente del troco.

De que alabe a las chicas el Amor me hizo ruego;

que cante sus noblezas, voy a decirlas luego.

Loaré a las chiquitas, y lo tendréis por juego.

¡Son frías como nieve y arden más que el fuego!

Son heladas por fuera pero, en amor, ardientes;

en la cama solaz, placenteras, rientes,

en la casa, hacendosas, cuerdas y complacientes;

veréis más cualidades tan pronto paréis mientes.

En pequeño Jacinto yace gran resplandor,

en azúcar muy poco yace mucho dulzor,

en la mujer pequeña yace muy gran amor,

pocas palabras bastan al buen entendedor.

Es muy pequeño el grano de la buena pimienta,

pero más que la nuez reconforta y calienta:

así, en mujer pequeña, cuando en amor consienta,

no hay placer en el mundo que en ella no se sienta.

Como en la chica rosa está mucho color,

Como en oro muy poco, gran precio y gran valor,

como en poco perfume yace muy buen olor,

así, mujer pequeña guarda muy gran amor.

Como rubí pequeño tiene mucha bondad,

color virtud y precio, nobleza y claridad,

así, la mujer chica tiene mucha beldad,

hermosura y donaire, amor y lealtad.

Chica es la calandria y chico el ruiseñor,

pero más dulce cantan que otra ave mayor;

la mujer, cuando es chica, por eso es aún mejor,

en amor es más dulce que azúcar y que flor.

Son aves pequeñuelas papagayo y orior,

pero cualquiera de ellas es dulce cantador;

gracioso pajarillo, preciado trinador,

como ellos es la dama pequeña con amor.

Para mujer Pequeña no hay comparación:

terrenal paraíso y gran consolación,

recreo y alegría, placer y bendición,

mejor es en la prueba que en la salutación.

Siempre quise a la chica más que a grande o mayor;

¡escapar de un mal grande nunca ha sido un error!

Del mal tomar lo menos, díselo el sabidor,

por ello, entre mujeres, ¡la menor es mejor!

   Me identifico mucho con este poema deja muy bien parada a la mujer chiquita, es igual al dicho que dice: los mejores perfumes vienen en frascos pequeños...

 



miércoles, 12 de mayo de 2010

yo si soy feliz


    Andrés Felipe, es un niño ciego que a pesar de su dificultad tiene la fuerza y el entusiasmo de surgir en la vida y que manera más bonita de demostrarlo a través del canto. Nada es imposible cuando estamos bien con nosotros mismos y tenemos deseos de superación nada ni nadie nos detiene a lograr lo que nos propongamos somos dueños de nuestros logros y la meta es seguir encaminándonos hacia el desarrollo personal en si mismo. "Adelante si se puede"...



lunes, 10 de mayo de 2010

     Perséfone, era la reina del inframundo haciendo referencia al mas allá, esposa de Hades quien la rapto era de origen incierto, alude tanto al antiguo inframundo griego como al dios de la muerte. Esta joven doncella era hija de Deméter y Zeus que a su vez eran hermanos, se conocían Deméter como la diosa griega de la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y joven, ciclo vivificador de la vida y la muerte, y protectora del matrimonio y la ley sagrada. Y Zeus el padre como el rey de los dioses olímpicos, gobernante del monte Olimpo y dios del cielo y el trueno. Sus atributos incluyen el rayo, el águila, el toro y el roble.
     Esta diosa crecía feliz entre las ninfas y otras doncellas haciendo la vida propia de la juventud que no se preocupa del matrimonio.

     Un día en que estaba cogiendo flores en la pradera de Ninfas, estas son divinidades menores femeninas que habitan el campo, los bosques y las aguas. Personifican la fecundidad de la naturaleza. Habitan en grutas y frecuentemente forman parte del cortejo en las llanuras de Sicilia, en el momento en que se disponía a arrancar un narciso, súbitamente la tierra se abrió a su alrededor y apareció en su carro el dios de los Infiernos, Hades-Plutón , que se había enamorado de la joven. El dios descendió, salió al encuentro de la diosa y la raptó, llevándosela con él a las profundidades.
     Esta acción la cometió con la complicidad de Zeus. La desolada madre de la joven la buscó en vano por toda la tierra durante nueve días y nueve noches en las que se ayudaba de una antorcha. Mientras tanto descuida sus tareas de diosa de la agricultura y la tierra en Grecia se vuelve estéril ocasionando un período de hambre. Zeus ordena a Hades, por medio de la diosa mensajera Iris, que devuelva la hija a su madre, Y esta le responde No va a ser ya posible porque Perséfone ha comido un grano de una granada cultivado en el Infierno y por tanto queda ya ligada a este lugar definitivamente.
    La solución es el acuerdo que toman los tres dioses olímpicos: Perséfone dividirá en seis meses el año entre su estancia en los Infiernos con Hades –lo que simboliza el invierno, ausencia de vegetación- y su regreso a la tierra con su madre –que simboliza la primavera.
    Es una historia bastante cruda y cruel, lo digo por el sufrimiento de la madre de Perséfone. Es por eso que siempre me baso al dicho que dice: “madre solo es una”…